En Sierra de las Quijadas, Wayra volvió a volar libre

El cielo inmenso del Parque Nacional Sierra de las Quijadas volvió a ser escenario de un momento único: la liberación de Wayra, un cóndor andino que, después de casi un año de recuperación, volvió a surcar las sierras de San Luis. La jornada fue impulsada por el Ministerio de Turismo y Cultura, que llevó adelante la liberación e invitó a acompañar este acontecimiento a vecinos, turistas, alumnos de la Escuela N.º 430 de Santo Domingo, guardaparques, la comunidad huarpe y representantes de instituciones provinciales y nacionales.

Antes de su regreso a la libertad se realizó una ceremonia ancestral de ofrenda a la Madre Tierra, conocida como Pecne Tao, encabezada por Lucía de Carmen Calderón, integrante del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) por el pueblo Huarpe de Guanacache. Luego llegó el momento esperado: Wayra desplegó sus enormes alas y emprendió vuelo entre los paredones rojizos y los cañadones de Sierra de las Quijadas, ante la emoción y los aplausos de todos los presentes.

El ministro de Turismo y Cultura, Juan Álvarez Pinto, acompañó la jornada y destacó el valor de esta acción: “El cóndor es un ave profundamente simbólica para los pueblos originarios. Realizar esta liberación en Sierra de las Quijadas fortalece el vínculo entre la provincia y el Parque Nacional, recuperando una relación muy importante para poner en valor nuestra riqueza natural y uno de los grandes atractivos turísticos de San Luis”. Además, resaltó que estas experiencias permiten unir conservación, identidad y turismo, y acercar a vecinos y turistas a nuestro patrimonio natural.

Detrás de ese vuelo hubo casi un año de recuperación y un enorme trabajo conjunto. Wayra había sido encontrado debilitado en la zona de La Cumbre y fue atendido en el Centro de Conservación de Vida Silvestre de la Reserva Florofaunística La Florida, donde veterinarios, cuidadores y guardaparques trabajaron para recuperar su salud y condición física. Hoy, gracias a ese esfuerzo y al compromiso con la conservación, volvió a ser libre y a ocupar el lugar que le corresponde: el cielo de San Luis.

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